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Sentimientos

Sentimientos Torbellinos de temores por momentos compartidos confunden las sensaciones de los sucesos vividos. El recuerdo vence al olvido y el alma, ahogada en la tristeza, encuentra el pretexto a su pereza   en la paz y tranquilidad de lo vivido. Del viejo hecho establecido en lo creado y por Dios unido, resplandeciente emerge Pachamama renacida en crepúsculo de calma desde el fondo de su alma. Añoranza del amor perdido. Rafael Serrano Ruiz-18-11-2014

No hay amor sin arrebato del corazón

Le gustaría saber cómo olvidarte, renunciar a pensarte, pues el amor el corazón le arrebata y así, de esta manera, dejar descansar su corazón doliente. Le gustaría un instante no soñarte, dejar la mente en blanco, sabiendo que de nuevo, el dolor de tu ausencia morderá cruelmente sus entrañas. Le gustaría no saber de tu existencia, olvidar el sabor de tus besos, el dulzor de tus caricias y el arrullo de tu voz… encontrando así la calma.

Gozos y dolores

Gozos y dolores Recuerdos de días muertos alimentan sus sueños haciendo conciencia de tiempos pasados. Rostros que inundan su mente en la infinitud de una noche que sólo sirve para el sueño en un tiempo ya caduco. Caos de presente y pasado recordando los errores que la vida le sirvió. Dudas, deseos imposibles, aires de quiméricas   presencias; gestos adorados en un tiempo… de amores y deseos. En ese caos, en esa senectud anticipada tu recuerdo emerge fuerte… triunfante… reviviendo gozos y dolores. Mas la infinita noche se diluye trayéndole paz al alma. Nuevo alba,   nueva espera sabiendo de tu ausencia… y la imposible realidad de tu presencia.

La ilusión

La ilusión Sus miradas chispean de amores encendidas y sus besos confirman     el silencio de sus bocas. Y así son sus vidas brillantes despertares, dulces acostares… caras iluminadas por el resplandor de unos ojos amantes. Mas el tiempo pasa, los ardores se amortiguan     y de los rescoldos pasionales brota el amor profundo, sereno, maduro, forjado en el tiempo. Bella ilusión de sincero amor deseada y por pocos alcanzada,

El misterio

El misterio Arrastrados sin buscarlo, el uno hacia el otro, en incierto destino… no pueden evitar el encontrarse. Por ese mismo azar, divergente en sus caminos, retornan… en el tiempo y el espacio para continuar unidos. Y viven inseguros en su loca existencia… se aman, se pelean, se buscan y se niegan… sin saber, sin comprender el misterio que les une…                                               ¡ Siempre serán ella y él!

Su error

Su error ¡Era tan joven! ¡Tan tierna! Inexperta en el juego le encontró, le respondió. Creyó en el amor y… ese fue su error

¡Vivir con ella!

¡Vivir con ella! A Sándor Márai Perdida su mirada en la lejanía de sus recuerdos, su alma sedienta buscaba con ansia convulsiva. Pretendía sentirse liviano en su soledad pactada como última y única dignidad del ser humano… Los acontecimientos decisivos maduran con el tiempo… ya no podía vivir sin ella, dominó sus sueños, se metió bajo su piel desde el instante en que la vió. Cuesta hacerse a la idea de la   desesperanza… sin remedio para la soledad de su existencia. La miraba con mirada abierta… siempre la misma pregunta, siempre la misma respuesta ¡vivir con ella!