Sin Planes
Sin planes Estoy solo, miro hacia la calle desde la ventana. Observo desde la posición elevada que ofrece el apartamento donde me encuentro. No hace frío. Las farolas están encendidas. Los coches están aparcados en batería lo que reduce el tráfico de vehículos de una calle de por sí tranquila. Hay pocas luces encendidas en las casas, más bien son dos las iluminadas en el espacio de toda una manzana. Son pocos los paseantes. Un hombre, mientras camina, habla por un teléfono móvil. Otro pasea con un perro; va despacio, tomando el tiempo necesario para que el animal, vaya olisqueando todo lo que encuentra a su paso husmeando quién sabe qué. Lo curioso es que todos solo van cargados con sus pensamientos y problemas. Frente a la casa donde me encuentro hay una frutería y en la puerta, dos hombres discuten. ¡Dos! Imagino que son inmigrantes. Uno de ellos entra en la tienda, toma un fruto y se lo muestra al otro. Puede que hablen de la calidad del producto, de cómo mejorar el negocio o ...