Tiempo de Navidad
Hacía ya unos días que Juan se encontraba triste. No había una causa real, o al menos él no creía que existiera, pero la verdad es que su humor había desaparecido, deambulaba por la casa apático, sin terminar de concentrarse y, en su que hacer diario, su comportamiento abundaba en la misma dirección, Sus compañeros, sus amigos intentaban animarlo sin éxito .-Que hay Juan ¿Cómo andas hoy? .- Ya ves…- respondía Juan, y eso era todo lo que salía de su boca. .-Ánimo hombre no puedes seguir así Juan los miraba y callaba, tenían razón, se encontraba deprimido, quizás más de lo normal pero no lograba encontrar la causa. Quizás sería el otoño, ver cómo poco a poco la vegetación iba cambiando el color verde por ese otro tan característico amarillo –marrón precedente a la caída de las hojas desprendidas por el céfiro viento, claro que hojas ya quedaban pocas y hacía todo el frío del mundo. Un día se fijó en unos operarios que estaban tirando cables de un extremo al otro de la avenida, y ...